Lara Belsue | Noticias de Mobiliario de Oficina Iconos del diseño: Silla Wassily
Iconos del diseño: Silla Wassily

Silla Wassily, 1925-26


La silla Wassily, también conocida como Modelo B3, fue diseñada por Marcel Breuer en 1925-26 mientras era director del taller de ebanistería en la Bauhaus, en Dessau, Alemania. A pesar de la creencia popular, la silla no fue diseñada para el pintor no-objetivista Wassily Kandinsky, quien fue docente simultáneamente en la Bauhaus. Sin embargo, Kandinsky había admirado el diseño completado, y Breuer fabricó un duplicado para la oficina personal de Kandinsky. La silla llegó a conocerse como "Wassily" decenios más tarde, cuando fue re-editada por un fabricante italiano llamado Gavina que había aprendido de la anecdótica conexión con Kandinsky en el curso de sus investigaciones sobre los orígenes de la silla.
 
El diseño de la silla fue especialmente revolucionario para la época, por su uso de tubos de acero y su método de fabricación. La estructura original era de acero niquelado, posteriormente cromado, y doblado. El asiento y el respaldo son de cuero, lona o tela.

MARCEL BRAUER

Diseñador de mobiliario y arquitecto autodidacta, perteneciente al Movimiento Moderno, pronto se convirtió en un referente a nivel mundial. Muy vinculado al movimiento artístico holandés de Stijil, al que pertenecía Mondrian, e influenciado por Alvar Aalto, revolucionó el mundo del diseño con el uso de nuevos materiales y enfoques.

Marcel Brauer nació en Pecs (Hungría), en 1902, e inició sus estudios en la Academia de Bellas Artes de Viena. Pronto abandonó para solicitar el acceso en la Bauhaus, en la que fue aceptado en 1921 en calidad de aprendiz en el Taller del Mueble.

Recibió su cualificación como Maestro del Taller del Mueble en 1923. Aunque su trayectoria como diseñador industrial es la más conocida, no debemos olvidar que pronto comenzó a coquetear con la arquitectura. En 1924 abandona Bauhaus hastiado de sus disputas intelectuales y colabora en un estudio de arquitectura en París.

Gropius le vuelve a llamar para que forme parte de la Bauhaus en Weimar y Breuer acepta. Durante esta nueva etapa realiza los grandes diseños por los que más tarde se hizo conocido. Es el caso de la butaca Wassily (1925-26), homenaje a Kandinsky, también conocida como B3. Un hito en el diseño industrial, realizada en tubos de acero niquelados, con asiento y respaldo de cuero.
Esta silla fue pensada para fabricarse en serie, para ello fundó la empresa Standard Möbel, pero el proceso de fabricación resultó ser demasiado complejo.

A la par que Gropuis, abandonó la Bauhaus en 1928. Prosiguió con el diseño de mobiliario, centrándose en esta época en el trabajo con tubos de acero cromados. Nace la silla B32 o Cesca.
Creada en 1928, presenta algunas novedades, su asiento y respaldo, son de paja de Viena entrelazada, dándole un aspecto más rústico. Su nombre es en honor de su hija Cheska y forma parte de su colección permanente del MOMA.
Como curiosidad, mencionar, que Marcel Breuer jamás patentó sus creaciones y en la actualidad el fabricante de estas sillas es Knoll.

En 1935, trabajó en una empresa productora de muebles, llamada Isokon (Isometric Unit Construction Company). Este trabajo lo encontró gracias a Gropius que era asesor de diseño de dicha empresa. Breuer quería seguir trabajando con sus piezas metálicas, pero ante los gustos más tradicionales de los británicos comienza a trabajar con tableros contrachapados.

Estas obras se convierten en hitos del diseño del siglo XX. El material se trabaja de forma tan fluida que dota de moviemiento a las piezas. Esta línea de muebles está compuesta por diferentes piezas: chaise longue, butaca, sillas y mesa. En ellos se puede apreciar la influencia de Alvar Aalto.

El material utilizado para la chaise longue (1935-36) es abedul laminado. Respaldo y asiento forman una unidad continua, soportado por una estructura elástica de abedul. El diseño sufrio variaciones a lo largo del tiempo para mejorar la durabilidad de la pieza y su robustez.

Otra pieza que merece una mención especial sería la mesa nido (1936), pese a la robustez del material, en este caso abedul y nogal, muestra una gran ligereza, no incompatible con la estabilidad.

Su trayectoria como arquitecto no se puede desvincular de su carrera como diseñador de mobiliario. En su libro "Sun & Shadow. The Philosophye of an Architect" (1956) reflexiona sobre su modo de ver la arquitectura. En su obra habría que diferenciar entre casas y edificios, ya que ambos presentan diferencias.

Una vez que llega a EE.UU de la mano de Gropius que el invita a ser profesor en La Escuela de Arquitectura de Harvard, comienza su época más prolífica como arquitecto. Establece un estudio en Nueva York, a partir de 1946, que recibe encargos a nivel internacional, ampliado con una sucursal en París.

En 1968, ganó la Medalla de oro de la Unión Internacional de Arquitectos. Realizó otros edificios de carácter institucional como son el Museo Whitney de Nueva York o la sede de la Unesco en París. En ellos también es evidente la influencia del Brutalismo en esta obra realizada en hormigón.

Breuer se retira en 1976 y muere, tras una larga enfermedad, en Nueva York en 1981.

La pregunta que se hacía Breuer siempre era "¿por qué no lo haces?". Pregunta incial de sus proyectos que fue la manera de materializar sus pensamientos y saber si eran viables. Él creía en la materialización del proyecto para saber si funcionaba. Sin esta pregunta no tendríamos sus obras.
 

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