
Biofilia en el diseño de oficinas: una tendencia que transforma los espacios de trabajo
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agosto 22, 2025En Lara Interiorismo creemos que un buen diseño no solo debe ser funcional y estético, sino también saludable. Por eso seguimos de cerca la evolución de la neuroarquitectura, una disciplina que aplica la neurociencia al diseño de espacios para mejorar el bienestar emocional, el rendimiento cognitivo y la calidad de vida laboral.
En este artículo compartimos 10 principios clave para aplicar la neuroarquitectura al diseño de oficinas. Ideas que nos inspiran en nuestro trabajo y que ya estamos incorporando en muchos de nuestros proyectos.
1. El espacio influye en el estado de ánimo
Cada rincón de una oficina puede generar sensaciones diferentes. Diseñar zonas que fomenten la creatividad, la calma o la concentración según la tarea, ayuda a mejorar la experiencia laboral.
2. Conexión con la naturaleza
La presencia de elementos naturales —plantas, materiales orgánicos o luz natural— tiene un efecto positivo en la mente, reduce el estrés y mejora la productividad.
3. Diseño inclusivo y accesible
Los espacios deben ser pensados para todas las personas, teniendo en cuenta la diversidad funcional, la edad o el contexto. Diseñar con empatía mejora la percepción del entorno y refuerza el sentido de pertenencia.
4. Estimulación sensorial equilibrada
Texturas agradables, iluminación adecuada, colores suaves y sonidos controlados crean una atmósfera que favorece la concentración y reduce la fatiga mental.
5. Presencia de elementos verdes y azules
La vegetación y la referencia visual al agua se asocian con emociones positivas. Incluir estos elementos genera sensación de tranquilidad y mejora el confort emocional.
6. Oficinas más humanas
El diseño debe acercarse a lo cotidiano, con materiales cálidos, recorridos intuitivos y mobiliario ergonómico. Esto genera espacios más habitables y acogedores.
7. Iluminación que respeta los ritmos biológicos
La luz no solo permite ver, también regula nuestros ritmos circadianos. Usar iluminación adecuada en intensidad, color y temperatura mejora el estado de ánimo y el rendimiento.
8. Espacios para el aprendizaje y la concentración
Áreas que favorecen la atención, la reflexión o el trabajo individual son fundamentales para una oficina saludable. El entorno también educa, acompaña y estimula.
9. Uso consciente del color
Los colores transmiten sensaciones. Tonos fríos como el azul favorecen la concentración, mientras que los cálidos como el terracota invitan a la relajación. Un blanco excesivo puede resultar poco acogedor.
10. Flexibilidad y adaptación al usuario
El diseño debe evolucionar con las personas. Espacios que se adaptan a diferentes usos, necesidades o momentos del día generan una mayor sensación de control y reducen el estrés.
En Lara diseñamos oficinas con impacto positivo
Aplicar estos principios no es una tendencia pasajera, es una nueva forma de entender el diseño de espacios de trabajo. En Lara Interiorismo incorporamos esta visión en nuestros proyectos, convencidos de que el entorno influye directamente en cómo nos sentimos y en cómo trabajamos.
Creamos oficinas que se adaptan, que inspiran, que respetan el ritmo de cada persona y promueven una experiencia laboral más saludable y humana.
Si quieres transformar tu oficina en un espacio alineado con las personas y con el futuro, habla con nosotros.


